Web 2.0

web20_chicHace un rato estamos escuchando hablar de Web 2.0 o Web social, cuando ya la web como metáfora y arquitectura se ha construido socialmente (creación del lenguaje html, protocolo TCP/IP, redes sociales como Peacenet, APC, La Neta, IGC o Alternex, por mencionar algunas). Dando inicio a la cibercultura mundial y latinoamerica allá por los años noventa . Sin embargo hoy nos quieren decir que esa Web de origen es distinta a la Web de ahora. Bueno, eso es un punto de partida, veamos si es cierto.

La web 1.0

Cuando en los años ´90 teníamos que diseñar páginas web había que hacerlo con algún editor muy sencillo y sobre todo escribiendo el código, html por cierto. Durante nueve años estuve a cargo de la página web del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y sólo al final de los noventa comenzaron a llegar los editores “profesionales”: PageMill, FrontPage y otros. Al inicio de de los años 2000 era posible trabajar con software Macromedia: Dreamweaver, Director, Authorware, Flash y Fireworks, los cuales contenían en sus herramientas lenguaje de ActionScript, JavaScript o Lingo, según fuera el caso. Pero aún se hacía el sitio de Internet, página por página, considerando la narrativa, las imágenes y las animaciones. En estas páginas muy poco se consideraba al usuario, ya que eran páginas institucionales con una política editorial más que un espacio de interacción, por tanto, eran más bien expositivas (lógica del autor) más que interactivas (lógica del usuario). El caso de Authorware (Sistema de autor para el desarrollo de prototipos educativos) es un caso aparte ya que su aquitectura de programación, se basa en la interacción del usuario…si no hay interacción, no se puede continuar la programación.

Poco a poco comenzaron a aparecer los CMS (Content Management System) tipo Nuke que son portales de producción de noticias, administrados a nivel central y en donde los usuarios pueden agregar contenidos. Esto ya significó un avance enorme en la arquitectura ya que se trata de sistemas que permiten producir muchas páginas y utilizar varias plantillas (templates) de diseño. Sin embargo, sigue teniendo una lógica editorial central y usuarios con bajos niveles de interacción.

¿Qué fue lo que pasó a mediados de los 2000? ¿Hubo un cambio en las tecnologías? o ¿Hubo en cambio en las formas de uso de las tecnologías? La pregunta es, para hacerlo explícito, son las tecnologías las que produjeron los cambios en el uso social de la web o fue el uso social de la web (que siempre estuvo presente) lo que presionó a los programadores para el desarrollo de sociotecnologías? ¿El huevo o la gallina? ¿El capital social o la convergencia tecnológica? No pretendo que estén totalmente de acuerdo conmigo (espero que sí en algo, al menos) pero en mi opinión hay evidencia de ambos factores.

En un artículo (2002) para el 1er. Congreso de la Cibersociedad, mencionábamos que “Si bien Internet, es un sistema de transporte, su gran éxito no depende tanto de sus características técnicas sino de la apropiación social y cultural que han hecho de él millones de navegadores. Esto se debe entre otras causas a la arquitectura abierta y descentralizada de su lenguaje, el hipertexto”.

En un estudio para el Anuario Social y Político de América Latina (2003) mencionábamos que el porcentaje de crecimiento de los servidores en América Latina entre 2002 y 2003 era, en promedio, de 317%, siendo República Dominicana el mayor (674%) y el menor, incluso con un descenso, El Salvador (22%). Es decir, hay evidencias en cuanto a la masificación industrial del fenómeno Internet en la región. Otro aspecto que se destaca es la noción de socialidad, acuñado por Michel Maffesoli en Le temps des tribus, en donde señala que se trata un estado del cuerpo, “un conjunto de prácticas cotidianas que escapan al control social rígido, existiendo en ellas [las prácticas] una perspectiva hedonista, tribal, sin perpectivas futuristas, enraizadas en el presente” (Palacios, 2003: 118). Es decir, se advierte el fenómeno posmoderno en la conformación de los espacios de interacción social de la red.

Consideraciones previas sobre la Web Social

La participación: primera premisa básica de la Web 2.0

Si lo vemos en tanto política pública, busca estrechar los lazos entre sociedad civil y Estado, a través de la participación social. Ahora bien, ¿qué se entiende por participación? En un primer momento, surge el elemento emocional: “las ganas de participar desde la propia especificidad y diferencia en las distintas dimensiones de la vida social” (DOS, 2001:22). Estas ganas por participar se fundamenta en una necesidad: “la recuperación del sentido de dignidad e integridad de las personas”. Esto significa “asumir una revaloración de las personas en su calidad de tales sin importar su edad o utilidad”.

En una dimensión social, quienes participan tienen la posibilidad de “reconocerse como parte de una problemática social más general”, interacción en la cual los sujetos se construyen como grupalidad que experimentan “un espacio de aprendizaje compartido, donde los problemas más usualmente vistos como individuales pueden ser mutuamente observados” (op. Cit., p: 23).

Incluso en una mayor experiencia organizativa, los dirigentes sociales conciben la participación como “un acto fundante de la sociedad”. En esta concepción “la participación es concebida como un fin en sí mismo, en la medida, que su sola existencia generaría efectos positivos sobre la sociedad. Esta necesaria participación en los acuerdos, en la orientación de las políticas públicas, en la elaboración de los diagnósticos incluso, en la forma de administración de los recursos; constituye un dilema de la política pública en todos los países de la región, pero también se encuentra en los teóricos de la Red de Red (Castells, por mencionar alguno). Por tanto, conviene analizar, investigar e interpretar ¿cuál es el aporte que la actitud 2.0 favorece el desarrollo de capital social y en qué sentido?

El capital social: segunda premisa básica de la Web 2.0

De acuerdo a Robert Putman, el capital social abarca “rasgos de la organización como confianza, normas y redes que pueden mejorar la eficiencia de la sociedad, facilitando acciones coordinadas”. Esto se puede concretar al permitir:

a) Compartir información y disminuir así la incertidumbre acerca de las conducta de los otros;

b) Reducir la tentación de actitudes oportunistas mediante la coordinación;

c) Gracias al carácter reiterativo de la cooperación, incentivar la prosecución de experiencias exitosas;

d) Fomentar una toma de decisión colectiva y así lograr resultados equitativos para todos los participantes.

Este capital social se da en un contexto determinado, es histórico y no es acumulable, sino que es un recurso para el desarrollo humano. Sin embargo, el sólo hecho de que exista asociatividad no es sinónimo de capital social, ya que requiere del ingrediente de la orientación cívica (concepción de ciudadanía y de “lo público”). Ya que el capital social opera como soporte de vinculación entre la sociabilidad y las macroestructuras. Es muy probable que la Web 2.0 corresponda un tipo de capital social informal, con vínculos más tenues, con expresiones de individualidad abierta, refractaria a pautas rígidas, atraída por vínculos flexibles, livianos y fugaces (op. Cit., p. 112).

La Web 2.0 o Web Social

El término Web 2.0 fue acuñado en 2005 por Tim O’Reilly en donde define los siete principios constitutivos de las aplicaciones Web 2.0:

  • La Web como plataforma;
  • el aprovechamiento de la inteligencia colectiva;
  • la gestión de la base de datos como competencia básica;
  • el fin del ciclo de las actualizaciones de versiones del software;
  • los modelos de programación ligera junto a la búsqueda de la simplicidad;
  • el software no limitado a un solo dispositivo; y
  • las experiencias enriquecedoras de los usuarios.

No es el propósito desarrollar en extenso la Web 2.0, una arquitectura tecnosocial orientada a favorecer el libre intercambio y generación de saberes, sino apuntar a sus aportes teóricos más relevantes, los cuales a juicio de Cobo y Pardo, son a) Intercreatividad (Berners-Lee, 1996); b) Inteligencia colectiva (Lévy, 2004); c) Multitudes Inteligentes (Rheingold, 2002); d) Sabiduría de las Multitudes (Surowiecki, 2004) y e) Arquitectura de la Participación (O’Reilly, 2005) (Cobo, 2007:44).

a) Sobre intercreatividad Bernes-Lee, credor del lenguaje Html, plantea “Deberíamos ser capaces no sólo de encontrar cualquier tipo de documento en la Web, sino también de crear cualquier clase de documento fácilmente. Deberíamos no sólo poder interactuar con otras personas, sino crear con otras personas. La intercreatividad es el proceso de hacer cosas o resolver problemas juntos” (Cobo, 2007:45).

b) Se entiende la intelegencia colectiva sobre la base del principio es el de la humildad y la cooperación: no puedo tener el conocimiento total del mundo, cada persona es universo de experiencias y saberes. En el escenario virtual esto adquiere aún más sentido ya que se posibilita diálogo y la cooperación, cuyo resultado es un saber enriquecido por las individualidades de cada participante.

c) De acuerdo a Howard Rheingold, creador del concepto de Comunidades Virtuales o multitudes inteligentes, estas nuevas formas de interacción posibilitadas por las tecnologías favorecen el intercambio de conocimiento colectivo y la construcción de un capital social, que se genera cuando se comparten las redes sociales, la confianza, la reciprocidad, las normas y valores para promover la colaboración y la cooperación entre las personas (Rheingold, 2005, citado por Cobo: 2007, 48).

d) Esta idea de sabiduría de las multitudes, proviene de la premisa es que la suma de decisiones colectivas de muchas personas resulta más acertada que las decisiones individuales que pueda tomar un solo miembro del grupo. Surowiecki desarrolla esta idea con varios ejemplos y propone cuatro condiciones fundamentales para alcanzar la suma de inteligencias:

  • Diversidad de opiniones entre los individuos que conforman el grupo.
  • Independencia de criterio.
  • Cierto grado de descentralización, que permita la existencia de subgrupos dentro del colectivo.
  • Existencia de algún mecanismo de inclusión de los juicios individuales en una decisión colectiva.

e) Tim O’Reilly (credor del concepto web 2.0), destaca que la arquitectura de la participación proviene que en esta nueva etapa (2.0), el usuario es el principal actor de este proceso, al intercambiar, negociar, validar, evaluar la información en un entorno socio-técnico participativo y democrático.

Estos conceptos son pre-existentes a la Web 2.0 ya que se encuentran en la concepción de la expansión de la Red de Redes, allá por los años ´90, tema que ha sido tratado en numerosas publicaciones. Ahora interesa plantear cuál es la novedad de esto.

La novedad consiste en que actualmente existe una articulación entre el discurso autogestivo, colaborativo y “autopoyético” con tecnologías concretas que permiten materializar dicha promesa:

  • El concepto de webtop (1) (desktoptwo, g.ho, netvibes) opuesto al de desktop.
  • Ajax,(2) Ruby on Rails (3) o BitTorrent. (4)
  • Creative Commons, Folksonomía y Colaboratorios.(5)
  • Redes sociales (Facebook, Myspace, 43things)
  • Software de blogs (wordpress, bligoo, vox, blogger)
  • Blogging (6)
  • Sistemas de administración de Contenido=CMS
  • Wikis (escritura textual u otra colaborativa)
  • Edición on line de video (Jumcut, Blinx)
  • Sindicación de contenidos (RSS, Atom, Feedburner)
  • Marcadores sociales de favoritos (Del.icio.us, stumbleupon)
  • Mashups (7) (meebo.com, earth.google, gmail.google)
  • Twitter (8) es un servicio gratuito de microblogging.

Vamos a ver qué dice el discurso “integrista” de las tecnologías:

Para ampliar el detalle de todas las aplicaciones 2.0, les presentamos el siguiente mapa (haga click para ampliarlo):

logo_web20

A modo de explicación audiovisual, les presentamos uno de los primeros videos que se produjeron sobre la Web 2.0.


Web 2.0 y Educación par eduprograms

La web 20 como política pública: transparencia activa

El año 2008, el Gobierno de Chile (como parte de la Estrategia Digital) publicó la Guía Web 2.0. Guía para el Desarrollo de Sitios Web. Este extenso documento, define criterios, tecnologías y reglamentos que en su conjunto establecen estándares para el diseño, contenido, sindicación y transparencia de la información pública. Se destacan, a continuación algunos aspectos:

Interoperabilidad: el uso de XML para la generación de documentos electrónicos, xml signature para firma electrónica y, http, smtp, ftp o Webservices para el intercambio de documentos. Se establece la interoperabilidad, esto es, la capacidad de que la información provista por un sistema de software pueda ser utilizada por otro, independientemente de la plataforma en que funcione. En Chile se usa el estándar XML (Ministerio de Economía, 2008:18).

Medición instantánea del cumplimiento del estándar: el uso de la norma internacional W3C (World Wide Web Consortium, http://www.w3.org) para verificar el tratamiento de las Hojas de Estilo en Cascadas (CSS), enlaces rotos, presencia de imágenes perdidas, etcétera (op. cit, p. 31).

Utilidad: se refiere a la necesidad de que los contenidos estén desarrollados con una orientación al usuario, ofreciéndole la información de forma simple, rápida y eficiente. Para ello, se adoptan las siguientes medidas: uso de etiquetas descriptivas (Folksonomía), indexación de la información, optimizar el peso y calidad de los archivos y organizar los contenidos de acuerdo a las necesidades de los usuarios (op. cit., p. 34).

Codificación estándar de caracteres: El set de caracteres del Sitios Web preferentemente debe ser UTF-8 (Artículo 8º). Este estándar conocido como 8 Bit Unicode Transformation Format, permite el manejo de paquetes de información (xml) independientemente del origen y su destino (op. cit., p. 37).

Separación de contenido y diseño: El uso de los anteriores estándar asegura uno de los principios de la web 2.0, la separación de los contenidos del formato o diseño en que se presenta. Este principio se encuentra en toda la nomemclatura institucional de la Guía Web 2.0.

Usabilidad: es la medida de la calidad de la experiencia que tiene un usuario cuando interactúa con un producto o sistema. Destrás de esta orientación en el desarrollo de productos informáticos está la persigue todo Sitio Web es transformarse en un autoservicio de información e interacción, que requiera de la menor explicación posible para que los usuarios que lo visitan, puedan encontrar y obtener la información que buscan y también, sean capaces de completar las tareas que se les proponen desde el espacio digital (op. cit., p. 102).

Este conjunto de medidas, adquieren aún más relevancia en Chile, al menos, porque el 20 de abril del 2009 entra en vigencia la Ley de Transparencia de la función pública y de acceso a la información de la administración del Estado, conocida como Ley de Transparencia. Esta ley se basa en el Derecho al Acceso a la Información:

“Toda persona tiene derecho a solicitar y recibir información de cualquier órgano de la administración del Estado, en la forma y condiciones que establece esta ley.”

“El acceso a la información comprende el derecho de acceder a las informaciones contenidas en actos, resoluciones, actas, expedientes, contratos y acuerdos, así como a toda información elaborada con presupuesto público, cualquiera sea el formato o soporte en que se contenga, salvo las excepciones legales” (artículo 10).

El problema de esta nueva situación es que TODOS los servicios públicos de la administración central (Ministerios y Servicios) así como la administración municipal (gobiernos locales) están obligados a partir del 20 de abril a generar mecanismos de acceso (digitales o no) para la consulta ciudadana. Este escenario es digno de investigación ya que no existen experiencias en Chile de este tipo de prácticas y porque implica no sólo poner en cuestión la cultura organizacional de las entidades públicas sino que ubicar al país en un estándar internacional, necesario para el ingreso a la OECD, por ejemplo.

En este contexto la promoción de la Web Social no sólo permite la transparencia de la información en la función pública sino que genera condiciones para una ciudadanía más informada que hace valer sus derechos, utilizando las redes y las leyes, en tanto ciudadano, consumidor y elector. Esperamos que esta actitud se incorpore progresivamente en la vida cotidiana de tal manera que tengamos, a nivel regional, una ciudadanía más activa y conciente de sus capacidades y su circunstancia histórica.

Rolando Palacios
Director
Tical
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Bibliografía

Cáceres, V. y Tamara Jeri (2001), “Asociacionismo hoy: Racionalidades emergentes” en Asociacionismo Emergente en Chile. Estudios y Reflexiones, Ministerio Secretaría General de Gobierno, Santiago, pp. 40-54.

Cobo Romaní, Cristóbal y Hugo Pardo Kuklinski, Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food, Grup de Recerca d’Interaccions Digitals, Universitat de Vic-Flacso México, Barcelona-México, D.F.

División de Organizaciones Sociales-DOS (2001), “Asociaciones ciudadanas emergentes: palabras y gestos nuevos en la sociedad chile”, en Asociacionismo Emergente en Chile. Estudios y Reflexiones, Ministerio Secretaría General de Gobierno, Santiago, pp. 13-29.

Ministerio de Economía (2008), Guía Web 2.0. Guía para el Desarrollo de Sitios Web, en

Palacios, R. (2003), “Uso y apropiación socio-cultural de las TIC´s en América Latina”, Anuario Social y Político de América Latina y El Caribe, No. 6, Flacso-Nueva Sociedad, San José, Costa Rica.

(2002), “Cultura oral y lectura hipertextual. Una reflexión desde la comunicación”, 1er. Congreso ONLINE del Observatorio para la CiberSociedad: CULTURA & POLÍTICA @ CIBERESPACIO, España.

(2002), “Hipertextualidad: un desafío para las comunidades interpretativas”, Centro de Estudios Mediales, UDP, Chile.

(2001), “Las redes electrónicas comunitarias en el Cono Sur”, Diario de la Sociedad Civil, Santiago.

(2001), “Democracia digital y ciudadanización de la política: problemas y desafíos”, Sala de Prensa, No. 38, Año III, Vol. 2, México. D.F.

(2000), La telaraña cultur@l en América Latina y México: oportunidades y desafíos, Instituto de Investigaciones Sociales-UNAM/Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 167 pp.

Putman, R. (1993), “Making Democracy Work. Civic Traditions un Modern Italy”, citado en PNUD (2000), Más sociedad para gobernar el futuro, PNUD, Santiago, p. 109.

Hemos encontrado, en nuestro navegar por la web, las siguientes publicaciones en torno a Web 2.0, que merecen la pena ser incorporadas a las referencias bibliográficas para comprender el alcance del fenómeno:

Comunicación empresarial 2.0

Autores: Javier Celaya y Pau Herrera (BPMO Ediciones). Descarga gratuita

Edición 2.0

Autor: Joaquín Rodríguez (Editorial Melusina)

La revolución de los blogs

Autor: José Luis Orihuela (Editorial La Esfera de los libros)

Tendencias Web 2.0 en el sector editorial

Autor: Javier Celaya (Dosdoce). Descarga gratuita

Las nuevas tecnologías Web 2.0 en la promoción de museos y centros de arte

Autores Javier Celaya y Mónica Viñarás (Dosdoce). Descarga gratuita

Informe Web 2.0

Autores: Antonio Fumero, Fernando Sáez y Genís Roca (Fundación Orange). Descarga gratuita

La blogosgera hispana

Autores: J. Cervera, A. Estalella, F. Tricas, J. Merelo, V. R. Ruiz, G. Ferreres, F. Garrido, J. A. del Moral, J. Varela, J. Zafra, I. Escolar, R. Chamorro, F. Polo, E. Dans, H. Casciari, J.A. Gelado, V. Partal y A. Fumero, coordinado por José Manuel Cerezo. (Fundación Orange). Descarga gratuita

Los blogs en la comunicación empresarial en España

Autores: Javier Celaya y Pau Herrera (BPMO Ediciones) Descarga gratuita.

Notas

Páginas web que ofrecen las mismas funcionalidades que un escritorio, pero de manera virtual (webtop).Estas aplicaciones ofrecen una serie de servicios de gestión de la información, lectores de feeds, así como algunos canales de comunicación (e-mail, chat, etc.), calendarios, agenda de direcciones, herramientas para escribir en los blogs, entre otras.

Ajax es una tecnología asíncrona, en el sentido de que los datos adicionales se requieren al servidor y se cargan en segundo plano sin interferir con la visualización ni el comportamiento de la página.

Conocido como RoR o Rails es un framework de aplicaciones web de código abierto escrito en el lenguaje de programación Ruby, siguiendo el paradigma de la arquitectura Modelo Vista Controlador (MVC).

Protocolo BitTorrent, un protocolo P2P que permite a distintos ordenadores compartir ficheros a través de una red.

Colaboratorio surge en la integración de las palabras colaboración y laboratorio. Es un ‘centro sin paredes’, un punto de encuentro abierto a académicos, investigadores, estudiantes y público en general interesado en la conformación de espacios de aprendizaje en red, flexibles y participativos. El término colaboratorio designa un centro de investigación distribuido. Ejemplo Wikipedia (Cobo, 2007:52).

Herramientas para mejorar el uso de los blogs. Lectores, organizadores, recursos para convertir el HTML en PDF, respaldar, etiquetar, buscar, difundir, optimizar, indexar dinámicamente y una amplia gama de aplicaciones orientadas a enriquecer el uso de los blogs.

Una particularidad que comparte un gran número de aplicaciones Web 2.0 es que favorecen la interoperatiblidad e hibridación de servicios. Es decir, han sido elaboradas para facilitar la creación de herramientas que permitan una integración más transparente (API35) de varias tecnologías en una sola.

Twitter, hace las veces de red social y que permite a sus usuarios enviar micro-entradas (también denominadas “tweets”) basadas en texto, con una longitud máxima de 140 caracteres, donde se responde a la pregunta ¿Qué estás haciendo?.